Espolón: ¿Qué es? Causas, perfiles más afectados y tratamiento

Mujer masajeando la planta del pie por dolor de talón causado por espolón

Si tienes dolor en el talón, puede deberse a un espolón calcáneo o, con más frecuencia, a una fascitis plantar. En este artículo te explico las causas del espolón, a quién afecta más y las opciones de tratamiento disponibles. Con el cuidado adecuado, puedes aliviar el dolor y volver a tus actividades normales.

Espolón: ¿Qué es? Causas, perfiles más afectados y tratamiento
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¿Qué es un espolón?

Un espolón calcáneo es una pequeña prolongación de hueso que suele formarse en la parte de abajo del talón, donde se inserta la fascia plantar; con menos frecuencia aparece detrás, junto al tendón de Aquiles. Esta protuberancia puede causar dolor e inflamación en la zona afectada. Muchos espolones no duelen. Cuando hay dolor, suele deberse a la irritación de la fascia plantar y se nota al caminar o al estar de pie mucho tiempo. Otros síntomas de espolón pueden incluir:

Hinchazón en el talón: Puedes notar el talón algo hinchado. La hinchazón suele venir de la inflamación de la fascia y los tejidos que rodean el hueso, más que del espolón en sí. Esto puede causar dolor e incomodidad.

Inflamación: La inflamación causada por un espolón óseo también puede provocar dolor en el talón. Esto se debe a que la inflamación puede hacer que el tejido alrededor del espolón se hinche. Esto puede hacer que sea difícil caminar o estar de pie durante largos períodos de tiempo.

Rigidez: Otro síntoma de un espolón óseo es la rigidez en el área afectada. Es típica al dar los primeros pasos por la mañana o tras estar sentada un buen rato, y suele aliviarse al caminar unos minutos.

Calambres en el tobillo o el pie: Algunas personas notan tensión o calambres en la pantorrilla y el pie, en parte porque cambian la forma de pisar para evitar el dolor. Si además hay hormigueo o adormecimiento, consulta, porque puede haber un nervio irritado.

¿Quiénes son los más afectados por el espolón?

Los espolones son más comunes en mujeres que en hombres y son más frecuentes a partir de los 40 años. Los atletas también corren un mayor riesgo de desarrollar espolones debido al estrés repetitivo en los pies y los tobillos.

Espolón: ¿Qué es? Causas, perfiles más afectados y tratamiento

¿Cuál es el tratamiento para el espolón?

Existen varios tratamientos para los espolones, que incluyen remedios caseros, cirugía y fisioterapia. Los remedios caseros incluyen descanso, hielo y ejercicios de estiramiento. La fisioterapia se basa sobre todo en estiramientos de la fascia plantar y del gemelo, ejercicios de fortalecimiento del pie, masaje y otras técnicas para aliviar el dolor. La cirugía se reserva para los pocos casos que no mejoran tras meses de tratamiento y suele consistir en liberar parcialmente la fascia; quitar el espolón casi nunca es necesario.

Causas de espolones

Los espolones no suelen ser causados por una única lesión. En general, se desarrollan a partir de una combinación de factores. Estos factores pueden incluir:

Artritis: La artritis en los tobillos y pies puede causar espolones óseos. Esto se debe a que la artritis puede provocar el deterioro del cartílago que recubre los extremos de los huesos. Esto puede dejar los huesos expuestos y más propensos a la formación de espolones.

Estrés repetitivo: El estrés repetitivo en los tobillos y pies también puede causar espolones. Esto se debe a que el estrés repetitivo puede dañar el cartílago y los huesos. Esto puede dejar los huesos expuestos y más propensos a la formación de espolones.

Calzado: El calzado que no es adecuado para el tamaño o el tipo de pies también puede causar espolones. El calzado que no es suficientemente grande puede causar roce y fricción en los pies. Esto puede dañar el cartílago y los huesos, lo que puede conducir a la formación de espolones.

Anomalías óseas: Algunas personas pueden tener anomalías óseas en los pies y los tobillos. Estas anomalías pueden ser hereditarias o el resultado de una lesión. Las anomalías óseas pueden hacer que los huesos estén más expuestos y propensos a la formación de espolones.

Prevención del espolón

La mejor manera de prevenir un espolón es hacer ejercicios de estiramiento y fortalecimiento adecuados para el pie y el tobillo. También se deben usar zapatos bien ajustados y un buen soporte para el arco.

Diagnóstico y tratamiento

Los espolones óseos se diagnostican a menudo a través de una radiografía. A veces, se requiere una tomografía computarizada o una resonancia magnética para confirmar el diagnóstico. Una vez que se ha establecido el diagnóstico, se puede iniciar el tratamiento.

Espolón calcáneo y fascitis plantar: ¿es lo mismo?

No, aunque suelen ir juntos. El espolón calcáneo es una pequeña prolongación de hueso en el talón, casi siempre en la parte de abajo, donde se inserta la fascia plantar; con menos frecuencia aparece detrás, donde se une el tendón de Aquiles. La fascia plantar es una banda de tejido fuerte que va del talón a la base de los dedos y sostiene el arco del pie. Cuando se sobrecarga, se irrita y duele: eso es la fascitis plantar.

Lo que sorprende a muchas pacientes es esto: la mayoría de las personas que tienen un espolón en la radiografía no sienten ningún dolor. Según la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos, el espolón no causa la fascitis plantar, y por eso el dolor puede tratarse sin quitarlo. El espolón es más bien una señal de que esa zona lleva tiempo soportando tensión.

¿Cómo es el dolor típico?

  • Dolor en la planta del pie, cerca del talón, a veces en la parte interna.
  • Muy intenso en los primeros pasos al levantarte de la cama o después de estar mucho rato sentada, y que mejora al caminar unos minutos.
  • Empeora después del ejercicio, más que durante, y tras muchas horas de pie.

Es más frecuente entre los 40 y los 60 años, con sobrepeso, pie plano o cavo, gemelos acortados, trabajos de muchas horas de pie sobre suelos duros o al empezar de golpe a correr o bailar.

Tratamientos que sí suelen funcionar

La buena noticia: más del 90 % de las personas con fascitis plantar mejoran con tratamiento sin cirugía en menos de un año. Requiere constancia, porque la mejoría suele tardar semanas o meses.

Estiramientos diarios

Son lo más eficaz para aliviar el dolor. Gemelo: apóyate en la pared con la pierna afectada estirada atrás y el talón en el suelo, y lleva la cadera hacia la pared hasta notar tensión en la pantorrilla. Fascia: sentada, cruza el pie sobre la rodilla contraria y tira de los dedos hacia ti, con la mano o con una toalla. En ambos casos, mantén 10 segundos y repite unas 20 veces por pie. El de la fascia funciona mejor por la mañana, antes de dar los primeros pasos.

Calzado, taloneras y plantillas

Usa zapatos con buena amortiguación y un tacón bajo, de unos 2 a 4 centímetros, y evita andar descalza sobre suelos duros, las bailarinas planas y las chanclas. Las taloneras de silicona son baratas y alivian a muchas personas; si tienes pie plano o cavo, un podólogo puede valorar plantillas a medida.

Frío, reposo relativo y analgésicos

Rodar la planta sobre una botella de agua congelada durante unos 15 o 20 minutos alivia la inflamación. Cambia temporalmente el correr o los saltos por bicicleta o natación. Los antiinflamatorios como el ibuprofeno ayudan en las fases de dolor, pero no los tomes más de unas semanas sin hablar con tu médico.

Si el dolor no cede

Cuando pasan varios meses sin mejoría, el especialista puede proponer férulas nocturnas, fisioterapia específica, infiltraciones o terapia de ondas de choque. Las infiltraciones con corticoides se limitan porque pueden debilitar la fascia, y los resultados de las ondas de choque son variables. La cirugía se reserva para los pocos casos que no mejoran tras unos 6 a 12 meses de tratamiento bien hecho.

Cuándo ir al médico

Consulta con tu médico de cabecera, un traumatólogo o un podólogo si el dolor no mejora después de unas semanas de cuidados en casa, o si te impide caminar con normalidad. Acude antes si el dolor empezó tras un golpe o una caída, si el talón está hinchado, rojo o caliente, si tienes fiebre o si notas hormigueo o adormecimiento en el pie. En esos casos hay que descartar una fractura por estrés, una infección o un nervio atrapado.

Conclusión

Los espolones óseos son un problema muy común, que puede causar dolor y molestias. Sin embargo, existen tratamientos disponibles para aliviar el dolor y prevenir la formación de espolones.

Fuentes consultadas

Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Revisado por Sofía Castillo el 20 de octubre de 2026.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el espolón calcáneo?

Es un pequeño crecimiento de hueso en la parte inferior del talón. Muchas veces no duele por sí solo; el dolor suele deberse a la fascitis plantar, la inflamación del tejido que va del talón a los dedos, que a menudo aparece junto con el espolón. Se ve en una radiografía.

¿Cómo se cura el espolón calcáneo?

El espolón en sí no desaparece, pero el dolor mejora en la mayoría de las personas con medidas sencillas: estiramientos de la planta y la pantorrilla, calzado con buen soporte, plantillas o taloneras, hielo y bajar de peso si hace falta. La cirugía se reserva para casos que no mejoran en meses.

¿Por qué sale el espolón en el talón?

Se forma por tensión repetida sobre el talón durante mucho tiempo: caminar o correr mucho en superficies duras, calzado sin soporte, sobrepeso, pie plano o pie con arco muy alto y pantorrillas tensas. Es más frecuente con la edad, a partir de los 40 años.

¿Qué especialista trata el espolón calcáneo?

Puedes empezar con tu médico de cabecera. Después suelen tratarlo el traumatólogo u ortopedista, el podólogo y el fisioterapeuta. El diagnóstico se confirma con la exploración del pie y, si hace falta, una radiografía del talón, que muestra el espolón.

¿Cómo dormir con dolor de espolón?

El dolor del espolón suele ser peor en los primeros pasos de la mañana. Ayuda estirar el pie y la pantorrilla antes de levantarte y, en algunos casos, usar una férula nocturna que mantiene el pie en ángulo mientras duermes. Tenerla indicada por un profesional evita molestias.

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